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Tocar fondo era el único destino posible para este pececito dorado, hasta que un amigo logró que volviera a nadar, gracias a un dispositivo casero.

silla ruedas pez 1

Nada parecía funcionar al momento de intentar que el animal flotara. Se veía triste allí, varado en el fondo del acuario, pero Derek, que trabajaba en el lugar, se puso a indagar las causas de su pasividad. Lo probó todo: le cambió la dieta, lo integró con otros peces, cambió hasta el pH del agua, pero el pez seguía anclado.

El pequeño pez de colores sufría un trastorno de vejiga natatoria, el órgano encargado de la flotación. Este desorden le impedía mantenerse con normalidad dentro del agua hasta que Derek tuvo una mejor idea. Así diseñó una especie de silla de ruedas para dar movilidad a los peces.

Según explicó a Buzzfeed, añadió pesos a la parte inferior de la silla y algo para mantener a flote en la parte superior.  Además, fue probando piezas para que fuera más fácil nadar alrededor sin que el pez sintiera que estaba arrastrando algo.

Taylor Nicole Dean, amiga de Derek, ecologista y youtuber de 19 años, se encargó de difundir la historia en las redes sociales y miles de usuarios se conmovieron con la idea y la oportunidad que dio este chico a un pequeño animal.