Seleccionar página

Hay canciones que tarareas, que silbas o que conoces aunque no sean de tus artistas preferidos. Canciones que se clavan en tu cabeza, incluso aunque las detestes. Son melodías pegadizas que tienen la ‘capacidad’ de quedarse contigo sin necesidad de estar escuchándolas constantemente, basta con unas pocas veces para que la recuerdes sin problemas. ¿Por qué ocurre esto? Una reciente investigación tiene la respuesta.

cancion cabeza

El doctor Kelly Jakubowski, del Departamento de Música en la Universidad de Durham, llevó a cabo una investigación en la que establece tres factores que provocan que una canción sea más pegadiza que otras: su estructura rítmica, una melodía fácil de recordar y lo que ha llamado stick factor (algo así como factor clavo, adherencia o pegadizo).

Temas como Smoke On the Water (Deep Purple) o Bad Romance (Lady Gaga) son algunas de la lista de canciones más pegadizas que Jakubowski ha incluido en su estudio, elaborado durante tres años. ¿Qué comparten artistas que casi nada o nada tienen que ver?

La base rítmica de sus canciones tiene una estructura muy parecida y similar a las canciones infantiles. En ese ritmo, la primera frase alcanza un pico agudo y la segunda cae de forma brusca. Ese patrón con subidas y bajadas constantes es la base del éxito de muchos hits durante la historia de la música. La repetición de notas musicales también es importante en este patrón tan repetitivo, pero de gran éxito.

Además de esos cambios de intensidad en el ritmo, la canción debe tener intervalos únicos e inusuales, que hagan de sello de la canción, como puede ser el riff de Smoke On the Water.

“La exposición a estas canciones es importante también, ya que es más fácil que un tema se quede más fácilmente cuando tu cerebro no está sometido a una actividad intensa. Así, es más probable que la canción se te quede antes si la escuchas en la ducha, haciendo alguna tarea del hogar o paseando por la calle”, explica Jakubowski.

Las melodías de estos temas suelen ser muy simples, como ocurre con las canciones infantiles. El autor del estudio pone como ejemplo Moves Like Jagger de Maroon 5, con constantes subidas y bajadas de tono.

Por último, tenemos el bautizado como stick factor, que suele ser provocado por un intervalo inusual. Algo que ha hecho de temas como My Sharona canciones reconocidas por todo el mundo aunque muchos no sepan decir a qué grupo pertenece.

Fuente: 20minutos.es