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Rafael Learmonth es el encargado de una funeraria en Maidstone, Kent, Gran Bretaña. Harto de que su madre, mayor, viera cómo su nevera nueva se estropeaba una y otra vez, decidió vengarse de Argos, los grandes almacenes donde compraron el electrodoméstico, cuenta el Daily Mail.

Ayudado de unos compañeros, decidió devolver el frigorífico con un funeral, solo en que vez de ataúd, lo transportado era el propio aparato. La estrategia de Rafael dió resultado. No sólo le van a cambiar el refrigerador, sino que su madre recibió un ramo de flores y una tarjeta regalo de 100 libras para gastar en Argos.

Fuente: 20minutos.es