Seleccionar página

Este jueves se inauguró el primer tramo de carretera solar del mundo de un kilómetro de extensión, en una vía local de Normandía, Francia, cuyo pavimento está formado con sólidos paneles solares.

carretera-solar-frna

El proyecto, el primero en su tipo, tiene el objetivo de abastecer de energía eléctrica al alumbrado público de un poblado de 5,000 habitantes. Corre por la carretera local que conduce al municipio normando de Tourouvre-au-Perch, por la cual se calcula que circulan 2 mil vehículos por día.

Los paneles solares están especialmente diseñados para soportar el peso de cualquier vehículo, incluso camiones, y garantizan la adherencia de los neumáticos.

Francia cuenta con un millón de carreteras y se calcula que implementando este tipo de paneles solares en tan solo un cuarto de las mismas, el país galo alcanzaría su independencia energética.

Y es que el tiempo que ocupa el tráfico es sólo del 20%, por lo cual en el restante 80% los paneles pueden captar la energía solar sin mayor problema.

Sin embargo la idea no ha estado exenta de críticas por parte de diversas organizaciones en pro del medio ambiente, que han considerado que su costo es excesivamente alto -5 millones de euros- para la cantidad de energía que producirá. Cada kilovatio producido en esta vía solar es de unos 17 euros, frente a 1.3 para el que se genera en una instalación fotovoltaica en un tejado.

No obstante, Ségolène Royal, ministra del medio ambiente, señaló que el proyecto encaja en la línea de la transición del país hacia las energías renovables, y según los responsables del proyecto, para 2020, el precio del kilovatio producido en una carretera solar será similar a uno producido en alguna planta fotovoltaica.