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Los renos, uno de los símbolos representativos de la Navidad, están perdiendo peso corporal pero no por estar a dieta sino a causa del calentamiento global, lo cual pone en peligro la supervivencia de la especie.

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Un equipo de investigadores corroboró el impacto del cambio climático en la mayor población de renos en el mundo, radicada en el archipiélago de Svalbard, situado entre Noruega y el Ártico, gracias a un estudio que tomó 16 años.

El calentamiento climático está haciendo que sea difícil para estos emblemáticos animales, ya que su peso corporal es necesario para sobrevivir a inviernos extremos y para reproducirse, aseguran los científicos.

En 1994, el reno adulto en Svalbard pesaba un promedio de 55 kilogramos (kg), pero en 2010 su peso fue menor a 49 kg, lo cual en promedio representa una caída de 12 por ciento, de acuerdo con los resultados de la investigación.

La disminución de peso se relacionó con inviernos y veranos más cálidos, indica la investigación, presentada en una reunión de la Sociedad Ecológica Británica (BES, por sus siglas en inglés) en Liverpool, Reino Unido.

El calentamiento global ha repercutido en la superficie terrestre del Ártico, donde la temperatura se ha elevado cada año, de hecho este 2016 ha sido 2.8 grados centígrados más alta que en 2015 y 9 grados por arriba de la que registraba hace 16 años.

Los científicos explican que los inviernos más cálidos significan más lluvias, la cual cae en la nieve y se congela, hielo que evita que los renos puedan alimentarse de líquenes, alimento esencial en su dieta en esta época del año.

Los renos normalmente se aparean a finales de octubre y sus crías nacen a principios de junio del siguiente año, sin embargo durante los húmedos y fríos inviernos no pueden obtener su alimento, pues éste está quedando atrapado bajo el hielo.

Estos mamíferos -incluidas las hembras preñadas- están muriendo de hambre, abortan a sus crías o cuando las tienen éstas nacen con bajo peso, advierten los investigadores.

De hecho, la población de renos alcanzó un máximo de un millón en el año 2000, pero esta investigación sugiere que en la actualidad existen alrededor de 600 mil individuos.

Por ejemplo, 61 mil renos murieron de hambre en Siberia después de un evento de lluvia sobre nieve entre 2013 y 2014.

(ntx)