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Sofía Vergara está siendo demandada por “Emma” e “Isabella”, sus propios embriones congelados, de acuerdo a documentos judiciales obtenidos por el New York Post en Estados Unidos. 

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La famosa protagonista de la serie “Modern Family” congeló en 2013 los embriones fecundados in vitro con los espermatozoides de su entonces prometido, el empresario Nick Loeb, en una clínica del estado de California.

Un contrato firmado entre Vergara, entonces de 40 años, y Loeb, entonces de 37, estipulaba que no se podría hacer nada con los embriones sin el consentimiento de ambos. El contrato no especificaba qué sucedería con los embriones en caso de una ruptura de la relación.

La reciente demanda, presentada en el estado de Louisiana, señala que, al no permitir que nazcan, se está privando a los embriones de la herencia a la que tendrían derecho.

El estado de Luisiana reconoce legalmente a un embrión fecundado como una “persona jurídica”.

La demanda no cita a Loeb sino a un apoderado de los embriones, y exige que el padre reciba la custodia total para que puedan llegar a término en un útero y reciban su herencia, que cubriría su atención médica y gastos en educación, entre otros.

Esta no es la primera vez que la pareja se enfrenta por el destino de sus embriones.

En agosto de 2014, Loeb, usando un pseudónimo para mantener el caso en privado, demandó sin éxito a Vergara, exigiendo la custodia total de los embriones.

Al hacerse público el caso, Loeb escribió una columna en el diario estadounidense The New York Times exigiendo que sus embriones tuvieran el derecho a vivir.

Vergara, que se considera católica, ha dicho que si bien no quiere destruir los embriones, desea que permanezcan congelados indefinidamente, lo que Loeb calificó como “equivalente a matarlos”.

De acuerdo a documentos de la corte, el proceso de fecundación in vitro ocasionó el siguiente intercambio de mensajes de texto:

Loeb: “¿Ahora qué? No puedes mantener cuatro vidas congeladas para siempre o matarlas, iremos al infierno”.

Vergara: “Vamos a ir al infierno a pesar de todo”.

Cabe recordar que la Iglesia Católica es contraria a congelar los embriones, en principio porque requiere de la creación de embriones fecundados fuera de la persona humana y porque pone en riesgo las vidas de esos embriones.

“Todo embrión humano es un ser humano con valor intrínseco como todos los demás seres humanos. Congelar un ser humano, y por tanto arriesgar su vida, es tratar a un ser humano como un simple objeto”, explicó a The Tidings en 2015 Christopher Kaczor, profesor de filosofía en la Loyola Marymount University de Los Ángeles.

Fuente: ACI Prensa