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Investigadores estadounidenses presentaron lo que sería el primer caso de un tumor desarrollado en un animal extinto llamado gorgonopsia, especie de reptil antecesor de los mamíferos que vivió hace 255 millones de años.

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El tumor, conocido como odontoma compuesto, fue identificado en la mandíbula fosilizada de un gorgonopsia, cuyos restos fueron descubiertos en el Valle de Ruhuhu, en Tanzania, en 2007, indicaron científicos de la Universidad de Washington, en Seattle.

Se trata de la evidencia más antigua de tejido patológico en animales antiguos, ya que la hallada previamente data de hace 254 millones de años durante la Era de Hielo, refieren los investigadores del Departamento de Biología de la referida universidad.

Entre los rasgos característicos de los mamíferos está la endotermia (sangre caliente), diafragma muscular, cerebro grande, piel y una dentición especial que incluye la difiodoncia, esmalte prismático y una sola fila de dientes funcionalmente acomodados (heterodoncia).

Tales características son producto de más de 300 millones de años de divergencia evolutiva de los reptiles y otros tetrápodos, cuya secuencia y calendario han sido capturados en el registro fósil del extinto suborden de los sinápsidos premamíferos.

El gorgonopsia fue antecesor de los mamíferos que vivieron antes de que los dinosaurios caminaran por la Tierra, por lo que el nuevo descubrimiento muestra que los tumores existían mucho antes de que los animales vertebrados evolucionaran.

El odontoma era probablemente pequeño y benigno, y el análisis de los rastros del tejido fosilizado muestran que éste estaba compuesto de estructuras diminutas en forma de dientes, explican los científicos en un artículo publicado en la revista JAMA Oncology.

“Creemos que esto es, de lejos, el ejemplo más antiguo conocido de un odontoma compuesto”, afirma Christian A. Sidor, profesor de biología en la Universidad de Washington y curador de paleontología de vertebrados en el Museo Burke de Historia Natural en Seattle.

Los investigadores encontraron la mandíbula en Tanzania pero desconocían la presencia del tumor en ese momento hasta que Megan Whitney, estudiante graduada de biología en esa universidad, quiso examinarla para saber cómo estaban enclavados los dientes.

Los investigadores cortaron un diente y la mandíbula en rodajas más delgadas que una hoja de papel, y luego las examinaron con un microscopio. Casi inmediatamente, vieron extraños racimos de pequeños objetos redondos, junto a la raíz de un diente canino.

Cada grupo tenía pequeños objetos, en forma de dientes, que tenían distintas capas de dentina y esmalte, con lo cual los investigadores concluyeron que el gorgonopsia tenía un odontoma compuesto.

El hallazgo fue una sorpresa porque los gorgonopsianos no eran mamíferos, y hasta ahora sólo se habían documentado tumores en este tipo de animales.

(ntx)