Seleccionar página

A pesar de haber muerto en 1988, Luis Barragán, uno de los más importantes arquitectos mexicanos del siglo XX, está dando de qué hablar en 2016. 525 gramos de sus cenizas fueron transformados en un diamante por la artista norteamericana Jill Magid, informa El País.

cenizasbarragan

La obra de Magid, además de ser un homenaje al arquitecto mexicano, busca llamar la atención sobre el legado de Barragán.

“¿Qué sucede con el legado de un artista cuando está en manos de una corporación? ¿Quién puede acceder a él? ¿Quién no?”, se puede leer en la exposición ‘The Process’, donde está siendo presentado el anillo.

La cita anterior es una referencia al archivo de Barragán, que está en manos privadas, concretamente de la coleccionista Federica Zanco. Según El País, la obra “acabó siendo una herramienta de negociación, un regalo con el que Magid trató de convencer a Zanco para que entregase el archivo a México”. Por ahora, la coleccionista no ha respondido a la propuesta de Magid.

A pesar de que la artista recibió apoyo de la familia de Barragán, del Museo de Arte de Zapopan de Guadalajara y de las autoridades del estado de Jalisco, miembros de la Fundación de Arquitectura Tapatía Luis Barragán se mostraron indignados ante la exhumación de los restos del artista.

La insólita transformación de las cenizas, además, ha vuelto a abrir el eterno debate sobre los límites del arte. Como mínimo, la obra está dando de qué hablar.

Fuente: SputnikNews