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Educar es mostrar, enseñar, instruir, preparar, no ocultar ni esconder. Una buena educación genera confianza y respeto; de lo contrario, sin orientación y límites claros, sólo se crean desconfianzas en el ambiente familiar. En este caso, nos referimos al acceso de los niños a Internet, un tema que preocupa a muchísimos padres y que, en muchas ocasiones, no sabemos cómo controlar porque no tenemos referentes en nuestra propia infancia.

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La gente que nacimos en la década de los 70 y que crecimos durante los 80 nos tocó una época de gran revolución tecnológica a la velocidad de la luz. Nuestra juventud la vivimos a la par del boom que fue esta aldea global llamada Internet; y ya para nuestra época adulta, nos tocó el surgimiento de las redes sociales, lo que nos da un plus frente a las nuevas generaciones que se llama experiencia de vida.

Actualmente, la mayoría de los niños tienen muchos más estímulos que los ayudan en su desarrollo desde temprana edad, muy diferentes a los que tenemos los adultos de ahora. Como cualquier otro medio de comunicación, Internet es una herramienta que tiene sus pros y sus contras, pero es inevitable que los niños accedan a la red, ya que es parte de su desarrollo social y educativo.

Son indiscutibles las ventajas que ofrece el uso de Internet en todos los ámbitos. Sin embargo, no se deben ignorar los peligros y riesgos que puede conllevar el mal uso del mismo, sobretodo en sectores de la población especialmente influenciables o vulnerables como son los niños y los adolescentes.

Más allá de que en el mercado existen softwares especializados que ayudan a reducir los riesgos que pueden correr los niños en la web, también es importante el papel que juega la educación. Tal como se hace con la educación sexual, hay que encaminar a los niños con información que sea comprensible para su edad.

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La American Academy of Pediatrics ha publicado algunas recomendaciones de cuánta libertad se debe dar a los hijos para navegar en internet según su edad:

– En menores de 10 años: Los niños a esta edad necesitan ser supervisados y vigilados para asegurarse de que no sean expuestos a material inapropiado, además de usar herramientas de seguridad para limitar acceso a contenido, sitios web y actividades y participar activamente cuando el niño usa el Internet.

– De 11 a los 14 años: Los niños a esta edad tienen experiencia y son expertos en el uso del Internet; sin embargo, todavía necesitan ser supervisados y vigilados para asegurarse de que no sean expuestos a material inapropiado. Los niños de esta edad también tienen que entender qué información personal pueden o no deben dar en el Internet, así que se debe ser muy claros al respecto.

– De 15 a 18 años: Los adolescentes a esta edad casi no tienen que tener ninguna limitación al contenido; sin embargo, todavía necesitan que los padres definan pautas de seguridad apropiadas. Existen herramientas que envían alertas a los padres de acuerdo a los criterios de búsqueda recurrente que su hijo haga en su computadora. Palabras como anorexia, , homicidio, suicidio, etc., pueden ser preestablecidas. Los padres deben estar disponibles para ayudar a sus adolescentes a entender mensajes inapropiados y evitar situaciones de riesgo.

Además, de esto, también se deben de considerar otros factores para un mejor uso de Internet:

– La computadora debe estar en una zona compartida por la familia y no en la habitación de los hijos.

– Se debe establecer un horario de uso de la computadora e Internet.

– Compartir una actividad en la red con los niños.

– Enseñar a los niños a proteger sus contraseñas.

– Estimular el espíritu crítico y la intuición de los niños.

– Consultar con frecuencia el historial de navegación.

– Actualizar los programas de seguridad y activar los sistemas de control parental que bloqueen el acceso de los niños a determinados contenidos, controlen su tiempo de utilización y registren su actividad.

– Aconsejar a los niños que no acepten contactos ni contesten a los correos de personas que no conocen, por más agradables que puedan parecer.