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Tal vez sea un tema del que no se habla mucho porque a algunas personas les puede parecer de mal gusto, pero si eres de mente abierta y curiosa seguro te interesará saber lo siguiente.

hojas

Si alguna vez te has preguntado qué es lo que usaban nuestros antepasados para asearse después de hacer sus necesidades y de paso quieres agradecer a la persona que creó el papel higiénico para no tener que sufrir con el uso de rocas u hojas de árboles, entonces estás leyendo el articulo correcto.

A continuación te presentamos algunos datos históricos que seguro desconocías del papel higiénico.

1.- Antes de la invención del papel higiénico se utilizaban materiales diversos: lechuga, trapos, pieles, césped, hojas de coco o de maíz. Los antiguos griegos se aseaban con trozos de arcilla y piedras, mientras que los romanos se servían de esponjas amarradas a un palo y empapadas en agua salada.

Por su parte, los inuit (esquimales) optaban por musgo en verano y por nieve en invierno, y para la gente de zonas costeras la solución procedía de las conchas marinas y las algas. La mayoría de materiales un poco duros, ¿no crees?

2.- Durante los comienzos del siglo XIV (en la Dinastía Yuan), se tiene constancia de que en la ciudad de Zhejiang se producían anualmente 10 millones de paquetes, de 1,000 a 10,000 hojas cada uno, de papel higiénico.

papel japón

3.- Los primeros en crear y usar papel higiénico fueron los chinos, quienes en el siglo II A.d.C. diseñaron un papel cuyo uso principal era el aseo íntimo. Varios siglos más tarde, en el siglo XVI, las hojas chinas de papel destacaban por su gran tamaño (medio metro de ancho por 90 centímetros de alto). Estas hojas estaban en consonancia con la posición jerárquica de sus usuarios: los propios emperadores y sus cortesanos.

4.- Los antiguos romanos de las clases pudientes utilizaban lana bien empapada en agua de rosas, mientras que la realeza francesa utilizaba nada menos que encaje y sedas. La hoja de cáñamo era el más internacional de los materiales utilizados por los ricos y poderosos.

5.- Joseph C. Gayetty fue el primero en comercializar el papel higiénico por el año de 1857. El producto de ese entonces consistía en láminas de papel humedecido con aloe, denominado “papel medicinal de Gayetty”, un auténtico lujo para los más hedonistas. El nuevo producto, de precio alto, se comercializaba bajo el eslogan: “la mayor necesidad de nuestra era, el papel medicinal de Gayetty para el baño”.

6.- En 1880, los hermanos Edward y Clarence Scott comenzaron a comercializar el papel enrollado que hoy conocemos. Una presentación en sociedad llena de obstáculos dados los muchos tabúes que rodeaban al nuevo producto. Por la época se consideraba inmoral y pernicioso que el papel estuviera expuesto en las tiendas a la vista del público en general.

papel

7.- El papel de los orígenes no era el producto suave y absorbente de nuestros días. En 1935 se lanzó un papel higiénico mejorado bajo el nombre de “papel libre de astillas”, lo que nos hace pensar que el papel de aquellos días tenía una que otra impureza.

8.- De ser un producto vendido discretamente en la trastienda, el papel higiénico se ha convertido en el protagonista de pasarelas de moda, obras de arte y delicados trabajos de papiroflexia. Artistas plásticos de renombre como Christo, Anastassia Elias o Yuken Teruya han utilizado papel higiénico como material para sus trabajos. En el terreno de la moda, es célebre el certamen Cheap Chic Weddings Toilet Paper Wedding Dress Contest, que cada año reúne en EUA las más originales propuestas de vestidos nupciales confeccionados con papel higiénico.

Como verás, el papel higiénico, tal cual lo conocemos hoy en día, ha experimentado un gran desarrollo a lo largo de los cerca de 140 años que han transcurrido desde su invención. Y cada vez se suman nuevas tecnologías que aportan mayor suavidad y absorción (como la UCTAD, desarrollada y patentada por Kimberly-Clark).

La última innovación del producto supone incorporar loción de karité, un fruto natural con reconocidas propiedades cosméticas.

Ahora sabes a quién tienes que agradecer por este magnífico y útil invento.