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Se escucha “branding” por aquí y por allá, pero poco se informa sobre su significado y ventajas comerciales que da a las empresas, y también a nivel personal desde un emprendedor en solitario o las PyMEs. El término es en inglés, y su traducción más idónea es sobre administración para la estrategia de una marca.

branding

En la creación de dicha marca interactúan conceptos, emociones, sentimientos, fuerza, creatividad y acción; que en la suma de todo da una imagen palpable de un producto, servicio y dentro del modelo de negocio, como lo es una empresa.

Cuando se emprende, lo principal es contar con un especialista que asesore de raíz un proyecto, aquel que pueda generar una estrategia eficaz que entrelace la idea con la marca y los ideales. No es recomendable pensar en marketing en esta fase, ya que aún no tendría un peso suficiente para llegar al consumidor.

Luego de redactar y comprender esa estrategia, lo siguiente es tener presencia en las redes sociales por ser el presente y futuro de la comunicación; el canal de oferta y demanda idóneo. Cultivar contenidos atractivos que llamen la atención y generar un flujo constante de interacción.

Ser dueño de una pequeña o mediana empresa abrirá una posibilidad de expansión, si las relaciones públicas son impecables y específicas con los clientes objetivo. Irradiar y promover la honestidad con los nuevos socios comerciales, activará la confianza en todo lo que se proponga con esa claridad vital: tejer lazos.

Creatividad, sin excesos, aunque siempre presente. Dicen que varias mentes conectadas propagan en mayor medida la creatividad que un cerebro en solitario. Reunirse con el equipo de trabajo podría ser útil para hacer fluir contenidos creativos que llamen la atención de propios y extraños. Al menos enviar un mensaje de lo que se está haciendo y lo que esperarán que suceda: expectativa.

Eso sí, hay que tener paciencia y dedicación. Toda marca requiere tiempo de calidad al igual que esfuerzo en su máxima expresión. No decaer por nada; incluso, si no son visibles los resultados inmediatos. En el momento de fijar el “branding” en la PyME, el camino será más corto y exitoso.

La inversión no será grande. Simplemente se deben seguir los pasos, para finalizar estableciendo un contacto frecuente con los clientes, porque afianzará esa conexión y también se deberá actuar de manera consistente en las propuestas de comercialización. Ahora, ya está claro que nada es imposible.