Seleccionar página

Miles de chinches tropicales están invadiendo Merritt Island, cerca del Santuario de Vida Silvestre de Ulumay, en la costa atlántica de Florida.

invasion-chinches

Investigadores en Florida han detectado que dichas chinches son más prolíficas de lo normal y pueden poner hasta 500 huevecillos, en comparación con los 200 de las chinches comunes.

Aunque las chinches comunes no son raras en Florida, el caso más reciente de chinches tropicales en ese estado data del año 1940, por lo que los investigadores están preocupados de que haya un resurgimiento de la población de estos bichos.

Para Brittany Campbell, del Instituto de Agricultura y Alimentos de la Universidad de la Florida, dicho estado reúne todas las condiciones que potencialmente podrían ayudar a propagar chinches de cama tropicales. “Mientras tengas gente viajando y moviendo las chinches alrededor, hay un potencial real para que esta especie se propague y se establezca en casas y otras viviendas”, subrayó.

Las chinches tropicales no son muy diferentes de las comunes; se alimentan de sangre humana y sus picaduras causan comezón, ardor y ampollas.

Son atraídas por las feromonas que segregamos los humanos cuando nos vamos a dormir; “una hembra que se alimenta de sangre de alguien puede poner miles de huevecillos sin necesitar otra comida en semanas”, explicó Barry Inman, epidemiólogo del Departamento de Salud del Condado de Brevard.

Aunque los investigadores no saben aún dónde se originó la infestación, consideran que Puerto Cañaveral podría ser el punto cero.