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Sir Frederick Grant Banting fue un médico e investigador nacido en Ontario, Canadá, el 14 de noviembre de 1891, quien junto con Charles Best descubrió la hormona insulina.

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Por este descubrimiento le fue otorgado en 1923 el Premio Nobel de Fisiología y Medicina, compartido con John James Richard Macleod. Recibió el premio con solo 32 años, por lo que constituye el científico más joven que haya sido laureado con dicho galardón.

Frederick Banting comenzó en Toronto la carrera eclesiástica, que abandonó al poco tiempo para dedicarse a la medicina; tras finalizar sus estudios se incorporó al Cuerpo Médico del Ejército Canadiense, y fue distinguido con la Cruz Militar por su valentía.

Al terminar la guerra se instaló en London (Ontario), donde fue ayudante de fisiología en la Universidad de Ontario Occidental. Profesor desde 1923 en la Universidad de Toronto, en 1930 pasó a ser director del Instituto Banting.

Sus investigaciones acerca de la diabetes mellitus lo llevaron a desarrollar, en 1921, un método para obtener una hormona, la insulina, cuya carencia era la responsable de la enfermedad.

Llevó a cabo estos estudios en la Universidad de Toronto, junto con Charles Herbert Best, utilizando perros para sus experimentos; un año después obtuvieron extractos de insulina, que purificaron con la ayuda del químico James Bertram Collip.

En 1923 comenzó la extracción de insulina pancreática a partir de cerdos, y desde entonces se ha utilizado en el control de los niveles de glucosa en los pacientes diabéticos.

Durante la Segunda Guerra Mundial, Frederick Banting se unió al ejército para prestar sus servicios médicos y realizó investigaciones sobre los gases utilizados en la guerra. Murió en un accidente aéreo, con tan solo 49 años, cuando sobrevolaba el puerto de Musgrave (Terranova).

Antes del descubrimiento de Banting, la Diabetes Tipo 1, en la que el cuerpo ataca a las células productoras de insulina en el páncreas, era invariablemente fatal.

Sin ella, el azúcar no tiene manera de salir de la sangre e ingresar en las células del cuerpo, por lo que se acumula en el torrente sanguíneo, mientras los músculos y otros tejidos mueren por falta de energía.

Gracias a los trabajos de Banting y Best, millones de seres humanos enfermos de diabetes cambiaron su condena a muerte por una existencia normal, es por eso que en su honor, el 14 de noviembre se ha instituído como el Día Mundial de la Diabetes.