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El consumo de tabaco aumenta el riesgo de que el ADN de los fumadores sufra cientos de mutaciones permanentes que contribuyen al desarrollo de al menos 17 tipos de cáncer, reveló una investigación internacional.

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Aunque desde hace más de 60 años se sabe que fumar es uno de los factores de riesgo más evitables contra el cáncer, un grupo de científicos llevó a cabo una evaluación más profunda de los daños que causa el humo del cigarrillo a los genomas.

Ludmil B. Alexandrov, científico del Laboratorio Nacional de Los Álamos, Estados Unidos, y su equipo, examinaron formas mutacionales y cambios de metilación del ADN en más de cinco mil secuencias del genoma de 17 tipos diferentes de cáncer relacionado con el tabaquismo.

Hallaron un patrón complejo de firmas mutacionales, aunque sólo los cánceres que se originan en los tejidos directamente expuestos al humo mostraron la característica del conocido cancerígeno benzopyrene, mientras fumar sólo tuvo un efecto modesto en la metilación.

Los resultados de la evaluación, publicados en la revista estadunidense Science, muestran que el consumo de tabaco aumenta sin duda el riesgo de por lo menos 17 tipos de cáncer humano.

Por ejemplo, encontraron que un fumador de 20 cigarrillos al día podría acumular un promedio de 150 mutaciones en cada célula de sus pulmones cada año, cambios que son permanentes y persisten incluso si deja de fumar.

El análisis muestra una relación directa entre el número de cigarrillos fumados en el curso de la vida de una persona y el número de mutaciones en el ADN tumoral.

En promedio, fumar un paquete de cigarrillos al día dio lugar a 150 mutaciones por célula de los pulmones, 97 en laringe, 23 en boca, 18 en vejiga y seis en hígado, es decir, existen más probabilidades de padecer cáncer en los órganos expuestos de manera directa.

Los investigadores dijeron que, en tejidos tales como el pulmón, que están directamente expuestos al humo, encontraron la firma mutacional de los productos químicos en el humo del tabaco, de los cuales al menos 60 son carcinógenos.

Sin embargo, no pudieron encontrar este mismo patrón en tejidos, como la vejiga, que no están directamente expuestas.

Los científicos estiman que fumar parece estar acelerando el proceso de mutación natural, pero que la forma en que lo hace es “misteriosa y compleja”.

(ntx)