Seleccionar página

Dicen que una de las frases que a todo mundo le da escalofríos es la clásica “tenemos que hablar”. Y es que no sabemos a ciencia cierta de qué puede tratarse cuando estamos en una relación. Nos entra el pánico de si nos van a tronar, si nos van a pedir un tiempo o qué. 

pareja-pelea-discusion-getty_MUJIMA20120710_0001_29

En algunas ocasiones, una relación puede pasar por un bache en donde prácticamente ya no pueden soportarse el uno al otro; estallan a la primera de cambios y se cae en discusiones sin sentido que llevan al hartazgo. O también, después de mucho tiempo juntos, la relación podría estarse volviendo aburrida y monótona, se desgasta y se corre el riesgo de que termine siendo una relación destructiva.

Ante esto, surge la pregunta de si es necesario un descanso. Quizá hayan llegado al punto donde necesitan evaluarse a sí mismos y como pareja. Darse un ‘break’ no necesariamente significa terminar su noviazgo. A veces es necesario darse su distancia y reflexionar sus sentimientos porque puede solidificar el afecto e, irónicamente, los acercará mucho más.

Lo más importante de tomarse un descanso es poner reglas antes para que ninguno de los dos salga lastimado. Muchas veces, el tomarse un “break” se puede interpretar como tener libertad de salir con otras personas y esto podría afectar la confianza que hay entre los dos.

Si establecieron que se podía salir con otras personas, entonces háganlo, pero con cierta cautela. Eviten ir a lugares que frecuentaban y que tienen seguridad que ahí se encontrarán. Ante todo, hay que evitar alguna situación incómoda entre ustedes y sus acompañantes.

Analicen cuál es el verdadero problema por el que necesitan espacio. Dependiendo de cuál sea éste, será el tiempo que requieran. No es lo mismo decir “necesito tres semanas porque tengo mucha carga de trabajo” a “necesito algunos meses porque tengo una adicción y quiero rehabilitarme”.

Durante el “break”, dedíquense a pensar y reflexionar sus sentimientos. Visualicen la relación a futuro y pongan en la balanza las cosas buenas y malas de ambos. Aprovechen este tiempo también para conocer más sobre ustedes mismos y para poner en orden cualquier inquietud que tengan.

Como regla de oro, no involucren a terceras personas. Se vale contar a un amigo o familiar, que sea neutral y objetivo, lo que se está sintiendo, pero no se trata de que se den detalles del por qué su relación está en un “break”. Existe una gran posibilidad de que regresen y mientras más sea de dominio público la situación, más adelante será más difícil para los amigos y familiares no guardar resentimiento o tomar partido.

Por último, si se dan cuenta al final que están más felices y tranquilos cada quien por su lado, lo más seguro es que la relación se haya convertido en tóxica y por el bienestar de cada quien, es mucho mejor estar así. Confíen en sus instintos y pongan como prioridad sus sentimientos.