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Durante este mes, la NASA lanzará seis pequeños satélites de nueva generación para observar la Tierra, para demostrar nuevos enfoques innovadores para estudiar los cambios de nuestro planeta.

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Estos pequeños satélites varían en tamaño desde una barra de pan a una pequeña lavadora y pesan desde unos pocos a 180 kilos. Su pequeño tamaño mantiene los costos de desarrollo y lanzamiento bajos, ya que a menudo hacen un viaje al espacio como una “carga secundaria” en el cohete de otra misión – proporcionando una vía económica para probar nuevas tecnologías y ciencia.

“La NASA está utilizando cada vez más satélites pequeños para abordar importantes problemas científicos”, dijo Thomas Zurbuchen, administrador asociado del Directorio de Misiones Científicas de la NASA en Washington. “También nos dan la oportunidad de probar nuevas innovaciones tecnológicas en el espacio y ampliar la participación de estudiantes e investigadores para obtener experiencia práctica con los sistemas espaciales”.

La tecnología de pequeños satélites ha llevado a innovaciones en cómo los científicos abordan las observaciones de la Tierra desde el espacio. Estas nuevas misiones, cinco de las cuales están programadas para lanzarse durante los próximos meses, estrenarán nuevos métodos para medir los huracanes, el balance energético de la Tierra, los aerosoles y el clima.

Programado para ser lanzado este mes, RAVAN (Radiometer Assessment using Vertically Aligned Nanotubes) es un CubeSat que demostrará una nueva tecnología para detectar ligeros cambios en el balance energético de la Tierra en la parte superior de la atmósfera – mediciones esenciales para comprender los efectos de los gases de efecto invernadero sobre el clima.

En la primavera de 2017, dos CubeSats están programados para lanzarse a la Estación Espacial Internacional para una observación detallada de las nubes. Serán IceCube, que utilizará un nuevo radiómetro de microondas de alta frecuencia para medir el hielo de las nubes y HARP, que medirá las partículas en el aire y la distribución de tamaños de las gotas de nubes con un nuevo método que mira a un objetivo desde múltiples perspectivas.

A principios de 2017, la misión MiRaTA está programada para lanzarse al espacio con el satélite polar conjunto System 1 del NOAA. MiRaTA reúne muchas de las capacidades de un gran satélite meteorológico en una nave espacial del tamaño de una caja de zapatos. Los sensores miniatura de MiRaTA recolectarán datos sobre temperatura, vapor de agua y nubes de hielo que se pueden utilizar en la predicción del tiempo y el seguimiento de tormentas.

CYGNSS será la primera constelación de satélites de ciencia de la Tierra de la NASA. Ocho satélites idénticos volarán en formación para medir la intensidad del viento sobre el océano, proporcionando nuevos conocimientos sobre los ciclones tropicales. Será lanzado el 12 de diciembre desde la Estación de la Fuerza Aérea de Cabo Cañaveral, en Florida.

Fuente: NASA