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Trabajos de arqueología llevados a cabo por un equipo internacional con el apoyo de especialistas y estudiantes mexicanos en las ruinas de Magdala, han confirmado que María Magdalena no solo fue una de las más destacadas seguidoras de Jesús, sino también, una mujer acaudalada.

magdala

La investigadora Tina Wray, experta en Biblia de la Universidad Salve Regina en Rhode Island (EE.UU.), comentó que los descubrimientos arqueológicos en ese yacimiento podrían confirmar su teoría de que María Magdalena viene de una familia acomodada.

“María Magdalena fue una mujer adulta de edad avanzada, una viuda rica, que servía a Jesús como su confidente y amiga”, aseguró.

Las excavaciones arqueológicas en un predio de ocho hectáreas ubicado al noroeste del Lago de Tiberíades, en Galilea, fueron realizadas en diversas etapas por más de mil 300 jóvenes, en su mayoría mexicanos. Los hallazgos han permitido a los historiadores obtener más datos sobre los pobladores de Magdala.

Hasta la fecha, los estudios que se habían realizado sobre Magdala apuntaban a que se trató de una próspera ciudad judía, cuyos vecinos eran adinerados y gozaban de poder en el entorno de Galilea hasta la fundación de Tiberíades en el año 19 de nuestra era.

“Usualmente, cuando el nombre de una ciudad o pueblo es mencionado con el nombre de una mujer es para indicar su alto estatus económico”, sostuvo Wray refiriéndose a Magdala, habitada por una sociedad poderosa, adinerada y comerciante.

El complejo arqueológico que confirma las declaraciones de la experta consiste en dos mansiones, cada una de las cuales alberga dos baños de purificación ritual. Su construcción a base de piedra de basalto notablemente elaborada llevó a Wray a asegurar que su elaboración fue un trabajo costoso y de excelente calidad.

Además, han sido identificados instalaciones y accesorios de pesca, un antiguo puerto y 15 piscinas para la salazón de pescado, plomos y pivotes, lo que indicaría la fuente de la riqueza del lugar, sustentado por la industria pescadera.

Las historias que rodean a la figura de María Magdalena, declarada santa por la Iglesia Católica, la muestran como una de las mujeres más cercanas al grupo de los doce apóstoles, y testigo tanto de la crucifixión como de la resurrección de Jesús, siendo la primera persona en ver tal hecho. “Eso, señala Wray, demuestra que fue una ‘discípula con valor y muy devota'”.

Aunque durante décadas se ha tratado de quitarle la relación que aparentemente por error, se le había hecho con otras mujeres del Nuevo Testamento (como la prostituta de la que se expulsaron 7 demonios), la figura de María Magdalena cobró mayor notoriedad en la Iglesia católica hace algunos meses gracias a un decreto del Papa Francisco, mediante el cual ordenó que su fiesta litúrgica sea celebrada con el mismo nivel de importancia que la del resto de los discípulos.