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Declarada Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad por la UNESCO en 2003, la celebración del Día de Muertos en nuestro país resulta fundamental como un elemento de identidad nacional.

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Como ya hemos dicho en otras ocasiones, México es el único país del mundo en que la gente se ríe de la muerte, tal vez como un mecanismo de defensa ante su temor de dejar de existir un día. Este sentimiento y emoción, se expresa en estos días con las famosas “calaveras literarias”, frases compuestas de versos jocosos en rima que se acostumbran hacer el 1 y 2 de noviembre. Pero también hay otras frases que están relacionadas con la muerte y que decimos cotidianamente, sin importar si es Día de Muertos o no. Aquí las principales:

1.- No andaba muerto, andaba de parranda: El significado es bastante fácil de entender, y aunque sea parte de una canción muy popular, definitivamente cuando no tenemos noticias de una persona por mucho tiempo y de repente se aparece, solemos decir la frase.

2.- Sobre mi cadáver: ¿Cuántas veces no escuchamos decir esta frase a nuestra madre cuando nos encaprichamos con algo? Muchísimas cuando de no permitir se trata.

3.- Matrimonio y mortaja, del cielo bajan: Frase muy recurrente que se le dice a aquellas personas que están deseosas, inclusive un tanto desesperadas, por emparejarse con alguien; pero nada en este mundo es fruto del azar y todo, incluido el matrimonio y la muerte, viene predeterminado por el impredecible destino.

4.- Muerto el perro, se acabó la rabia: No es que un can tenga rabia, pero muchas veces los abrumadores problemas no nos permiten pensar y actuar con claridad, pero cuando lo hacemos y terminamos de raíz con éste, el problema se acabará.

5.- Antes muerta que sencilla: Definitivamente, una frase muy materialista, pero las mujeres vanidosas son víctimas de todo aquello que se presenta en los medios para llegar a la mejor versión de ellas mismas, aunque el valor radique en otras cosas que no sean precisamente lo que las adorne.

6.- A mi que ni me cuelguen ese muertito: Si de responsabilizarse de los problemas se trata, pero no se es tan valiente de encarar la situación, es un tanto lógico que los de nuestro alrededor se hagan a un lado porque muy probablemente, no tuvieron nada que ver.

7.- El muerto y el arrimado a los tres días apestan: Efectivamente. Una cosa es que nos den asilo por un día y otra es que nos quedemos una temporada indefinida incomodando a la gente.

8.- Por la boca muere el pez: Siempre hay que ser prudentes con lo que uno dice porque pueden volverse en nuestra contra y particularmente, cuando las palabras no se acompañan con las acciones o no se respaldan con la conducta.

9.- Después de ahogado el niño, tapan el pozo: Muchas veces, la pasividad de la gente ante advertencias, conlleva que suceda una desgracia para que tomen las medidas necesarias.

10.- El que a hierro mata, a hierro muere: Refrán que denota que generalmente suele uno experimentar el mismo daño o los mismos males que causó a otro. Otra versión de la Ley del Talión.

11.- Tanto peca el que mata a la vaca, como el que le detiene la pata: Tan culpable es el que comete un delito o arbitrariedad, como aquel que le ayuda.

12.- De golosos y tragones están llenos los panteones: Todos los excesos son malos, así que hay que tener mejores hábitos alimenticios.

Hasta aquí el recuento, y como dijo el payaso en su lecho de muerte, “me voy, ¡no los entretengo más!”.