Seleccionar página

Todos los diabéticos han escuchado alguna vez frases como “Tú eso no lo puedes hacer, ¿no?” o “¡Te va a pasar algo!”. No dejes que te vuelvan a decir cosas parecidas.

beneficios de correr

No por ser diabético tienes que renunciar a ninguna meta deportiva. Los límites los marcarás tú mismo.

Si eres diabético y quieres hacer ejercicio, ten en cuenta una serie de consideraciones que te ayudarán a alcanzar los objetivos deportivos que te propongas sin riesgos.

– Mide tu glucemia antes de hacer ejercicio, si es menor de 100 mg/dl toma un suplemento. En general, se dice que si está entre 100 mg/dl-250 mg/dl puedes hacer ejercicio sin problemas, pero cada persona es diferente y debe conocer su rango de valores.

– Nunca hagas ejercicio con niveles mayores de 250 mg/dl. Cuando hacemos ejercicio los músculos liberan glucosa al torrente sanguíneo y el nivel de azúcar en sangre aumentaría aún más, corriendo riesgo de cetoacidosis diabética, un trastorno muy grave que si no se trata puede conducir a un coma diabético.

ejercicio barra alimento

– Valora el nivel de esfuerzo e intensidad que te va a ocasionar la actividad que vas a realizar. Ten en cuenta que si realizas una actividad aeróbica tu nivel de azúcar en sangre irá disminuyendo poco a poco, y si realizas una actividad anaeróbica puede que tu nivel de azúcar aumente o esté elevado justo después y durante la actividad.

– Haz ejercicio como mínimo dos horas después de la última comida para poder valorar de forma más precisa la glucemia.

– Debes ir provisto de hidratos de carbono, bien en pastillas, en líquido o en barritas.

– Si te inyectas insulina antes de hacer ejercicio, no debes hacerlo en la zona en la que los músculos se van a ver más implicados. Procura elegir la zona muscular menos activa en el ejercicio que vas a realizar.

– Controla tu nivel de azúcar en sangre durante el ejercicio.

beber agua exceso 1

– Hidrátate bien durante el ejercicio, preferentemente con agua.

– Aprende a reconocer los síntomas y avisos que te da tu cuerpo tanto en el caso de las hipoglucemias (debilidad, vista nublada, sudores fríos, temblores, hambre voraz) e hiperglucemias (sed, ganas de orinar constantes, boca seca) para poder hacer ejercicio de la manera más segura posible y sin correr riesgos.