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Tener éxito es algo mucho más complicado para una mujer que para un hombre. Además de la conciliación de la vida laboral con la maternidad, para aquellas que deciden tener hijos, nos exigen que demostremos más para poder alcanzar las posiciones de ellos.

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Dada esta realidad, son muchas las mujeres a las que se les piden más de lo que pueden dar o se autocritican en exceso por sus defectos sin darse cuenta de que quizás estos son la clave para alcanzar todo lo que se propongan. Estos son algunos defectos que pueden ayudarte a lograr tus sueños

Preocuparte demasiado por cosas pequeñas

El que puede parecer a primera vista un defecto que te impediría alcanzar tus objetivos puede traducirse en un camino al éxito, por convertirte en una persona reflexiva que toma parte en lo que hace y lo planifica para poder estar prevenida ante lo que venga. Si eres así, tómatelo más como una virtud que como algo que haya que corregir siempre dentro de los límites de lo saludable.

Ser egoísta con tu tiempo

Para ti lo que realmente vale oro es tu tiempo y necesitas tener parte de él solo para ti. No te preocupes en exceso por este “defecto”, porque precisamente ese tiempo para ti puede ser una de las claves que te lleve a alcanzar los objetivos que estabas buscando en la vida.

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No preocuparte de lo que piensen los demás

Puede que se te tache de ser una persona demasiado creída u orgullosa, pero si tu defecto es que tienes las ideas claras y no te influyen otros puntos de vista porque estás segura de ti misma, no deberías prestarle importancia a este supuesto defecto. En lugar de ser eso se trata de una virtud que te ahorrará muchas preocupaciones a la hora de plantearte qué es lo más adecuado para alcanzar tu felicidad.

Ser terca

Puede que el adjetivo en sí mismo sea considerado socialmente como un defecto; sin embargo, contar con esta cualidad te convertirá en una persona perseverante que no se rendirá ante el primer obstáculo y que, por lo tanto, conseguirá lo que quiere tarde o temprano.

Ser demasiado meticulosa

Aunque esta actitud pueda molestar a algunos, salvo excepciones demasiado exageradas, no deberías preocuparte por ello. Ser meticulosa implica también querer hacer las cosas lo mejor posible, dar todo lo bueno que llevas dentro y esforzarse al máximo. Y todo ello, puedes estar segura que te dejará un poquito más cerca de la meta del éxito.