Seleccionar página

El gran acontecimiento de nuestra Era Moderna en el ámbito de la Iglesia Católica fue el Concilio Vaticano Segundo, convocado por el papa Juan XXIII, y seguido y clausurado por el papa Pablo VI.

concilio-vaticano-2

Se pretendió que fuera una especie de agiornamento, es decir, una puesta al día de la Iglesia, renovando en sí misma los elementos que necesita de ello y revisando el fondo y la forma de todas sus actividades.

Proporcionó una apertura dialogante con el mundo moderno, incluso con nuevo lenguaje conciliatorio frente a problemáticas actuales y antiguas.

Al día de hoy, ha sido el concilio más representativo de todos. Constó de cuatro etapas, con una media de asistencia de unos dos mil padres conciliares procedentes de todas las partes del mundo y de una gran diversidad de lenguas y razas.

concilio-vaticano-3

La primera sesión partió con la inauguración solemne en la Basílica de San Pedro el 11 de octubre de 1962. Juan XXIII presidió la misa y ofreció un discurso programático, el Gaudet Mater Ecclesia, donde habló del puesto de los concilios en la historia de la Iglesia, de la situación del mundo y de algunos aspectos generales que debían tenerse en cuenta durante el concilio.

El fin principal de este concilio fue promover el desarrollo de la fe católica, lograr una renovación moral de la vida cristiana de los fieles y adaptar la disciplina eclesiástica a las necesidades y métodos de nuestro tiempo.

Tras un largo trabajo, este acontecimiento concluyó en 16 documentos, entre los más importantes se encuentran cuatro constituciones (Sacrosanctum Concilium, Lumen Gentium, Gaudium et Spes y Dei Verbum), cuyo conjunto constituye una toma de conciencia de la situación actual de la Iglesia y define las orientaciones que se imponen.