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El Fondo Monetario Internacional, o FMI, redujo su pronóstico de crecimiento mundial de 2016 y 2017, debido a los riesgos que enfrentan varias economías desarrolladas y como resultado de una desaceleración más pronunciada en Estados Unidos.

economia en declive

Para el organismo, con sede en Washington, la economía mundial crecerá a una tasa de 3.1% en este año y de 3.4% el año entrante, lo que representa una baja de 0.1 puntos porcentuales si se compara con los pronósticos de abril, que eran de 3.2 y 3.5%, respectivamente, de acuerdo con el documento conocido como World Economic Outlook (WEO).

La nueva estimación de proyecciones del FMI se basa en el estancamiento que se observa en el ritmo de crecimiento de algunas naciones, principalmente desarrolladas, desde la crisis financiera global de 2008.

Además, reconoce que esta dificultad para acelerar las economías y para promover el bienestar entre la población promueve la aparición de corrientes proteccionistas o restrictivas para el comercio y para la migración, lo que a la larga afectará la productividad, el crecimiento y la innovación de varias naciones.

Otros de los factores de riesgo que persistes contra la economía del mundo son la incertidumbre que aún persiste sobre la salida del Reino Unido de la Unión Europea, o Brexit, así como el cambio de modelo económico en China, que si bien ha evolucionado de forma favorable también ha propiciado un entorno de menor demanda agregada, materias primas baratas y baja inflación en varios países.

Uno de los países que observó el mayor recorte de sus pronósticos fue Estados Unidos, la mayor economía del planeta, de quien se espera una tasa de crecimiento de 1.6% en 2016 y de 1.8% en 2017, o 0.8 y 0.3 puntos porcentuales por debajo de los pronósticos de 2.4 y 2.5% de abril, respectivamente.

En consecuencia, por el mal desempeño de Estados Unidos, uno de los que serán mayormente afectados será México, por la alta dependencia que tiene con el ciclo económico de ese país al ser éste el destino de casi el 80% de los productos que se fabrican en el país.

Así, el pronóstico de WEO es que el producto interno bruto de México crezca a una tasa de 2.1% en este año y 2.3% el siguiente, lo que representa ajustes a la baja de 0.3 puntos porcentuales frente a las estimaciones de abril.

“El crecimiento proyectado para México se espera que decline a 2.1% en 2016 como resultado de la debilidad del desempeño del sector exportador en la primera mitad del año”, dijo el FMI, en un comunicado. “Se espera que el PIB se acelere modestamente hacia 2.3% en 2017 a medida que se recupere la demanda externa y alrededor de 2.9% en el mediano plazo conforme evolucionen las reformas estructurales”.

 

Vía Sentido Común, Content Partner de Urban360 www.sentidocomun.com.mx