Seleccionar página

Quizá el cinturón abdominal sea el artículo más visto en las salas de entrenamiento de los gimnasios.

cinturon abdominal 3

Sin duda, es un elemento útil que puede ayudarnos a proteger la zona lumbar y a levantar peso de forma más segura, pero ¿le damos por norma general un buen uso a este accesorio?

Una escena muy repetida en los gimnasios es la del chico que sale directamente del vestuario con el cinturón puesto: calienta en la elíptica con el cinturón, hace las series de aproximación con el cinturón, tira el peso máximo con el cinturón y estira con el cinturón. ¿Cuánto beneficia el hacer todo el entrenamiento con el cinturón abdominal?

Definitivamente no beneficia para nada hacer todo el entrenamiento con el cinturón puesto. El cinturón abdominal sirve para proteger la zona abdominal cuando tiramos con pesos muy pesados y nuestro sistema de estabilización se queda corto como para que entrenemos con seguridad. Ese es el momento en el que debemos usar el cinturón.

El cinturón actúa como un estabilizador externo; lo que hacemos por medio del cinturón es crear una mayor presión intraabdominal, endureciendo de esta forma la zona del recto del abdomen y la zona lumbar para poder ejercer más fuerza y ganar estabilidad. Esto podemos hacerlo de forma voluntaria aprendiendo a activar el abdomen cuando realizamos movimientos con peso libre.

cinturon abdominal 2

El uso del cinturón es adecuado cuando trabajamos con pesos muy altos y en entrenamientos de alto rendimiento, pero a nivel usuario nos sale más a cuenta entrenar nuestro abdomen, sobre todo con ejercicios isométricos que implican la musculatura profunda del core.

La disyuntiva es la siguiente: ¿entrenas para competir en powerlifting? Entonces ponte un cinturón cuando levantes mucho peso: protege tus herramientas de trabajo. ¿Entrenas por salud y para ser eficiente en tu día a día? Te basta con entrenar tu core y aplicar este entrenamiento a los ejercicios que realices en tu rutina.