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El jefe de gobierno de la Ciudad de México, Miguel Ángel Mancera, dijo que es necesaria la homologación de los servicios periciales en todo el país, para avanzar en la identificación de cadáveres y que no vayan a la fosa común.

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Señaló que el compromiso que hay por la capital del país y el presidente del Tribunal Superior es avanzar en la identificación de cadáveres, y los servicios periciales de la capital tienen 90 por ciento de efectividad en ello, por lo que nueve de cada 10 son reconocidos.

“Reitero este llamado, que realizo incluso en las reuniones nacionales de seguridad, para que todas las entidades del país cuenten con servicios periciales homologados”, indicó.

Al inaugurar el octavo Congreso Internacional de Ciencias Forenses, el cual se realiza en la Ciudad de México, destacó que los servicios periciales en la Ciudad están muy avanzados y lo que se busca es abatir la cifra de los no identificados, extraviados o ausentes.

Recordó que en la capital se realizan en promedio 13 necropsias al día, en 2015 hubo un aproximado de cinco mil muertes de las cuales 50 por ciento son no violentas, mientras que el otro 50 son dolosas.

Ante el magistrado presidente del Tribunal Superior de Justicia del Distrito Federal (TSJDF), Edgar Elías Azar; el procurador capitalino Rodolfo Ríos, y de representantes de la Procuraduría General de la República (PGR), refirió que anualmente los servicios periciales de la Ciudad de México tienen más de 100 mil llamados en 36 especialidades donde se dictamina.

Por su parte, Elías Azar destacó que el Instituto de Ciencias Forenses es el más avanzado del país, y cuenta con lo más moderno en tecnología que demanda la investigación en el mundo.

En ese sentido, llamo al buen uso de las ciencias forenses en cada investigación, caso y circunstancia, porque México se encuentra en la transición en esta materia.

Señaló que las ciencias forenses son piedra angular en el sistema de justicia, el cual se torna exigente, pues demanda precisión y puntualidad.

Reiteró que como procedimiento debidamente regulado por las leyes, la justicia requiere certidumbre, hechos duros y maduros, seguridad en la información y en los datos que se llevan al juzgador “porque nada debe quedar a la exclusión o a la especulación”.

(ntx)