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Con la consolidación del estilo swing, las big bands pasaron a constituirse en el eje del desarrollo del jazz. Fueron precisamente estas grandes bandas las que facilitaron la enorme popularización del estilo, al convertirse en sinónimo de música de baile y uno de sus grandes exponentes fue, sin duda, Glenn Miller.

Pese a su virtuosismo como instrumentista, Miller alcanzó la fama gracias a su habilidad para los arreglos musicales, a los que dotó de una singular manera de entender el swing, ligera y urbana, que se convirtió en su marca de fábrica.

Nacido el 1 de marzo de 1904, en Clarinda, Iowa, en el seno de una familia humilde, en donde se le inculcó el gusto por la música, primero con una mandolina y luego con un corno francés hasta que a los 12 años comenzó a estudiar en forma el trombón.

Tras iniciar su carrera musical a principios de los años veinte en Denver, se trasladó a Los Ángeles, donde entre 1926 y 1928 formó parte de la orquesta de Ben Pollack, con la que hizo sus primeras grabaciones. En esa banda el clarinetista era el más tarde proclamado “rey del swing”, Benny Goodman.

Tocó luego de trombonista en diversas orquestas, como la de los hermanos Ray y Dorsey Noble, y durante dos años alterna la dirección de la orquesta y las actuaciones en pequeños locales, hasta que en 1938 decide formar su propia “Gran Banda” tras varios intentos frustrados.

Gracias a la balada “Moonlight serenade” y a las retransmisiones radiofónicas en directo se dio a conocer en todo el mundo. A partir de ese momento se fueron sucediendo los éxitos: “Pennsylvania 6-5000”, “Chattanooga Choo Choo” o “In the mood”, entre muchos otros.

Con la entrada de Estados Unidos en la Segunda Guerra Mundial, Miller se enroló en las fuerzas armadas, hasta que se le permitió volver a reunir a su banda y tocar su música para las tropas con el objetivo de elevar su moral.

La Army Air Force Band, compuesta por cuarenta y dos músicos, protagonizó constantes retransmisiones radiofónicas en Estados Unidos e Inglaterra durante 1943 y 1944, y diversos conciertos en directo. Durante el trayecto hacia uno de dichos conciertos, que Miller pretendía ofrecer en el París liberado, murió en un accidente aéreo; sin embargo, como nunca se encontraron los cadáveres de Miller y sus acompañantes, hubo una serie de leyendas que le suponían vivo.

La teoría más probable es que el avión fue accidentalmente derribado por bombarderos RAF sobre el Canal de la Mancha, después de una operación abortada contra Alemania donde se arrojaron al mar las bombas destinadas a fin de aligerar carga.