Seleccionar página

Los humanos somos los únicos seres vivos que tenemos conciencia del futuro. Es quizá nuestro rasgo más distintivo en relación con el resto de los animales. Es una gran fortaleza, pero también una debilidad.

nostradamus 3

Desde que tuvo conciencia de su futuro, el ser humano quiso conocerlo y se las ha ingeniado de muchas formas para lograrlo, o al menos para tener una ilusión sobre su destino. Una de las formas más recurridas son las profecías.

Los profetas avisaban sobre hechos de gran entidad por producirse, pero no eran consultores disponibles para responder preguntas sobre el futuro de los particulares. En la tradición judeo-cristiana, los había mayores y menores; en el Islam fue Mahoma, pero existió un personaje que publicó una serie de profecías, en las que anticipó el futuro de la humanidad hasta el fin del mundo, que situó en el año 3797: Nostradamus.

Nacido con el nombre de Michel de Nôtre-Dame, el 14 de diciembre de 1503,  es el hombre más renombrado y el más famoso de cuantos se han hecho famosos desde hace largo tiempo por la predicación deducida del conocimiento de los astros.

nostradamus 2

En aquellos días abundaban los pronosticadores y Nostradamus no quería ser uno más, sino el mejor. El preveía las grandes revoluciones y cambios que habían de ocurrir en Europa y aun las guerras civiles y sangrientas, y las perniciosas perturbaciones que iban a asolar el mundo, y lleno de entusiasmo y como arrebatado por un furor enteramente nuevo, se puso a escribir sus “Centurias” y demás presagios.

Por miedo a que la novedad de la materia suscitase calumnias, como efectivamente ocurrió, Nostradamus prefirió guardar sus profecías para sí mismo, hasta que en 1555 decidió sacarlas a la luz. El éxito de esos crípticos cuartetos fue inmediato.

En un lenguaje sibilino y hermético, sin orden cronológico, las cuartetas de las “Centurias” exponen profecías y pronósticos sobre una edad histórica que llega hasta el año 3797. Según ciertos comentadores, muchas de estas profecías se realizaron; de la muerte de Enrique II en un torneo, a la de Luis XVI; de la caída de Napoleón a la guerra de 1939.

nostradamus 4

Enigmáticas y sugerentes, las cuartetas proféticas reunidas por Nostradamus brillan como las estrellas lejanas, cuya claridad es más misteriosa que la del sol. Muy pronto comenzaron a reconocérsele sus méritos como profeta. Ocho años después de que publicara sus “Centurias”, una de sus predicciones, aquella que hacía referencia a la muerte de Enrique II de Francia en un torneo, se cumplió.

Tras este hecho comenzaron a propagarse los rumores sobre el carácter visionario de Nostradamus, lo que unido a sus éxitos como médico lo convirtió en una mezcla de terapeuta y mago a los ojos de la sociedad de la época, hasta el punto de que el rey Carlos IX lo nombró médico de la corte.

Desde entonces, década tras década, siglo tras siglo, muchos han sido los encargados de supervisar el cumplimiento de las profecías de Nostradamus y alertar sobre su eventual consumación.