Seleccionar página

Para algunas personas las fiestas decembrinas no significan felicidad. Tal es el caso de quienes padecen depresión invernal o trastorno afectivo estacional; para ellos, el cambio de temporada es más que un breve episodio de tristeza.

depresion navidad 3

Este padecimiento aparece justo en los meses en los que disminuye la intensidad solar y tiene una explicación biológica: en invierno hay menos cantidad de luz en los días, la cual necesitamos para producir una hormona que regula los ciclos de actividad; la melatonina. Carecer de ésta provoca insomnio y menos ganas de realizar actividades.

Pero más allá de esta explicación científica, para mucha gente la temporada navideña significa recordar a los seres queridos con los que antes se solía compartir, las dificultades financieras que a lo largo del año se arrastraron, agitadas agendas de trabajo aún no cumplidas o las disputas domésticas no resueltas. En estricto sentido, la Navidad puede ser sinónimo de depresión y nostalgia.

Paralelo a lo anterior aparecen recuerdos de acontecimientos pasados vividos en estas fiestas que fueron negativos y que ahora salen a relucir. Es una forma de rememorar el pasado pero que en realidad ensucia el presente. Igualmente, las personas que se encuentran lejos de casa, viviendo o trabajando en otras ciudades y que no tienen la posibilidad de volver al hogar en estas fechas pueden desarrollar lo que se ha llamado depresión navideña.

depresion navidad 4

Diversos psicólogos y especialistas recomiendan que en esta época, en lugar de fomentar sentimientos indiferentes o deprimidos, se debe reflexionar sobre los tiempos más felices en el año.

Además, si se siente soledad, se recomienda recordar la antigua tradición de enviar tarjetas de Navidad a los amigos y compañeros de trabajo. La reciprocidad de éstas o que las cuelguen en el árbol de la oficina o en el familiar será señal de orgullo. Como consecuencia, cada vez que se mire la tarjeta, se borrará esa sensación y una vez terminada la época, hay que guardarlas como una pequeña muestra de amistad que servirá como un recordatorio de que alguien se preocupaba lo suficiente en próximas navidades.

Nunca está de más llamar a un amigo o familiar lejano, es mejor que sufrir ante su ausencia. Mandar un correo electrónico o buscar su presencia en redes sociales, puede ser el primer paso para un posible acercamiento y usar la temporada como pretexto para el posible reencuentro.

depresion navidad 2

Otra buena terapia es mantenerse ocupado en el sinfín de actividades que brinda la época. Cantar, bailar, salir a comer o cenar con amigos, asistir a las invitaciones recibidas, diseñar nacimientos, escribir, cocinar o dar regalos revivirá el espíritu navideño perdido.

Hacer cosas por los demás es algo que siempre hace sentir bien. En este sentido, realizar tareas solidarias y comunitarias puede causar regocijo y satisfacción interior. Siempre hay gente que necesita ayuda y personas que pueden ayudar.