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El frizz en el cabello puede ocurrir cuando la cutícula se daña, es decir, cuando el pelo se pone poroso y el agua puede penetrar produciendo el odioso “esponjado”; o cuando hay un exceso de carga eléctrica que se genera por el roce de diferentes materiales.

aceite en el cabello

La cutícula puede dañarse por varias razones, entre las más comunes están:

  • Exceso de exposición al sol
  • Exceso de uso de calor (secadoras y planchas)
  • Exceso de uso de tratamientos químicos como tintes, alisados y permanentes.

No importa si tienes el cabello lacio, rizado, chino, crespo o como sea, el frizz nos ataca a todas por igual y muchas veces libramos una batalla antes de poder peinarnos.

Aunque cada tipo de cabello necesita cuidados diferentes, los siguientes tips para evitar el frizz aplican a todos por igual:

1.- No lo frotes con la toalla de baño: Los expertos recomiendan no frotar el cabello mojado contra una toalla. La forma correcta de retirar el exceso de agua es apretarlo contra ella.

2.- Nútrelo: Mezcla un cuarto de taza de aceite de oliva y un huevo crudo. Aplica en el cabello después de lavarlo o al menos mojado. Deja actuar durante 30 minutos y lava de nuevo. El aceite de oliva es un perfecto emoliente que te ayuda a humectar las hebras y por otra parte el huevo contiene lecitina, que es un aminoácido que sirve para reparar los tejidos y crear células nuevas.

3.- ¿Amante de la secadora o plancha?: Si eres de las chicas que no pueden empezar el día sin usar la secadora o plancha, te recomendamos usar un producto para protegerlo del calor y aplicar una mascarilla nutritiva cada 15 días.

4.- Acondicionador natural: Una cucharada de miel pura de abeja bastará para tener el cabello tipo “Rapunzel” que siempre has soñado. Solo tienes que mezclar en partes iguales con un aceite (de coco, oliva, almendras) y darte un rico masaje en el pelo. Déjalo actuar durante 10 minutos, enjuaga con agua fría y después lava como siempre. ¡Seguro notarás la diferencia!

5.- Adiós al agua caliente: Lava el cabello con agua tibia, templada o fría, pero jamas con caliente, ya que lo único que lograrás será resecarlo más.