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No pienses en nada, solo ejercita el cuerpo y escucha tu respiración. Así podríamos definir la yoga, una disciplina en auge que aporta paz en momentos de crisis.

yoga 2

Esta disciplina milenaria incluye una serie de posturas o ejercicios que mejoran el tono muscular, pero lo más importante para sus practicantes es que uno de sus beneficios es la relajación, por lo que es una buena terapia contra la ansiedad y el estrés. El yoga reduce la actividad del sistema nervioso y favorece la respiración diafragmática, lo que moviliza el aparato digestivo.

Existen distintas escuelas e infinitas variedades; por eso, antes de empezar, conviene recabar información, pedir opiniones y leer algún libro para adquirir cierta base y escoger la que más nos llame la atención. A continuación, te apuntamos las ventajas de las escuelas más comunes:

hot yoga

– Hot yoga o Bikram yoga

Consiste en realizar diferentes posturas en una sala a 42 grados centrígrados de temperatura y con una humedad del 40 por ciento. Estas condiciones exigen que la persona se hidrate mucho a lo largo del día y que dos horas antes de practicarlo no ingiera alimentos. La primera clase es un periodo de adaptación y es normal sentirse algo mareado.

La clase suele incluir 26 asanas, además de ejercicios de respiración. El calor favorece la eliminación de toxinas y, aunque el 80 por ciento de las personas que lo demanda, lo hace porque quiere adelgazar, también aporta otros beneficios como eliminar dolores y mejorar las lesiones, calma el estrés y reduce el insomnio.

ashtanga yoga

– Ashtanga

Es un tipo de yoga clásico, pero que impone un ritmo intenso en las clases. Se realizan series fijas de posturas sincronizadas con la respiración de forma muy precisa. El principal requisito antes de una sesión es no haber comido nada dos horas antes. Tampoco se recomienda en los tres primeros meses del embarazo. Aporta estabilidad física y mental, y da mucha agilidad al cuerpo.

iyengar yoga

– Iyengar

Está dentro del yoga tradicional, su práctica incluye una serie de pasos como principios éticos, práctica de asanas, regulación de la respiración y recogimiento de los sentidos hacia el interior, las cuales conducen a la mente hacia la meditación.

Ejercitarlo implica una gran concentración. Se puede realizar con accesorios para facilitar el trabajo y aporta mucha calma.

aeroyoga 2

– Yoga aéreo Unnata

Es una variedad de aeroyoga desarrollada por la acróbata americana Michelle Dortignac. En él se utiliza una tela anclada en el techo como soporte para realizar las asanas, de manera que el peso del cuerpo queda parcial o totalmente suspendido, lo que permite aumentar la flexibilidad. Las clases mezclan posturas de suelo con posturas aéreas. Ayuda a mejorar lesiones leves antes de retomar la práctica tradicional del yoga en el suelo.

Entre otros beneficios, destaca la enorme flexibilidad y fuerza que aporta al cuerpo. Su práctica ayuda al alumno a profundizar en las posturas y a realizar asanas invertidas con mayor seguridad, porque el peso del cuerpo descansa en la tela.

kundalini

– Kundalini

Es un tipo de yoga muy antiguo, donde el trabajo de la mente y la meditación ocupa un lugar importante. El número y tipo de asanas puede variar de una sesión a otra. Un alumno puede encontrarse un día con una sesión que valore como suave y en otra ocasión con otra práctica que valore como dura o cansada. Esto depende de cada persona. Hay momentos de gran quietud y momentos de gran intensidad física.

Este tipo de yoga ha mostrado su eficacia en múltiples problemas de salud, en concreto, en ansiedad y depresión.