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¿Hay algo peor que puedes escuchar aparte de “mañana es lunes”? Seguramente sí y podría ser “Ya es lunes”.

hombre trabajo papeles

Vivimos anhelando que sea viernes, en un intento por sobrevivir la pesadez de la semana, y es normal que después de un fin de semana de relajo, diversión, sin horarios y de descanso no tengamos muchas ganas de volver al trabajo o a la escuela.

Si a medida que va pasando el domingo, nos entra algo así como una “mini depre” y nos invade la angustia y la tristeza, estamos frente a un problema que puede estar afectando nuestro ánimo de toda la semana innecesariamente. Para evitarlo, toma nota de estas sencillas recomendaciones:

– Elimina el “jet lag social”: El primer paso para volver a tomar el control de los lunes es echarle un vistazo al fin de semana anterior. En efecto, los sábados y domingos están hechos para dormir, pero esas largas horas de sueño terminan siendo muy costosas. Cuando dormimos de más, estamos comprometiendo a nuestro cuerpo a tener que reajustarse del horario de fin de semana al de “hoy es lunes”. Está bien recorrer un poco nuestra hora de dormir y despertarnos, pero si se extiende la fiesta de todas formas deberíamos obligarnos a despertar dos horas más tarde para que llegado el domingo por la noche durmamos como nunca y descansemos como debemos.

mujer en bici

– Ubicar qué es lo que nos disgusta del lunes: Debemos encontrar la raíz del problema de por qué no nos gusta el lunes. ¿Ocurría antes o sólo es ahora?, ¿se ha intensificado este sentimiento?, porque si esto nos ocurre por culpa del trabajo, debemos hacer algo para cambiarlo, hablar con nuestro jefe y contarle lo que no nos permite ir a trabajar tranquilamente. Pero también puede ser simplemente nuestra actitud y nosotros somos poderosos para vencer este bajón.

– Organización es la clave: La organización es fundamental para que nuestra mente esté despejada de malos pensamientos, los que nos impiden comenzar la semana. Lo ideal es que repartamos las tareas más difíciles a lo largo de la semana, de tal forma que nunca se junten todos los pendientes para el día lunes.

– Exprimir al máximo el domingo: No ganamos nada con amargarnos con que vendrá el lunes, no podemos hacer nada para remediarlo, ¿cierto?. Entonces hay que planificar una tarde entretenida el domingo con lo que más nos guste hacer y mantener la mente ocupada.

ama lunes 1

– Disfrutar el camino al trabajo o escuela: No hay nada peor que irse amargando por el tráfico. Mejor hay que hacer un playlist con nuestra música favorita, esa que nos llena de energía y buenas vibras y cuando terminemos de trabajar una buena recompensa es comprarse un café o algún plan que nos motive. Así los lunes acabarán siendo fantásticos.