Seleccionar página

Al gimnasio asisten muchas personas con diferentes intereses y características, quizá por eso, al momento de compartir un mismo lugar, pueden surgir en nosotros pensamientos o ideas negativas que pueden desanimarnos en el gimnasio y que por ello, debemos erradicar.

gym motivation2

Más que una cuestión de aptitud, la vida es una cuestión de ACTITUD. Es decir, la posición que asumimos respecto a nuestros desafíos diarios es determinante de nuestro éxito y la actividad física no es la excepción; por lo tanto, si queremos triunfar en el mundo del ejercicio, tendremos que dejar de repetir algunas frases en nuestras mentes:

– “¡Odio esto!”: Que quede claro, nuestro odio no desvanecerá la dificultad de la actividad física. Todo lo contrario, por lo que es recomendable cambiar el chip y procurar volcar lo mejor de nosotros en lo que estamos haciendo. Si nos resulta imposible, lo mejor será cambiar la rutina, pero hay que permitirnos explorar otras actividades y enfocarnos en todos los beneficios: una vida más plena, una mayor longevidad, un cuerpo más esbelto, un mejor humor.

– “¡Nunca seré como ellos!”: Típico, es nuestro primer día en el gimnasio y lo más seguro es que al ver a los demás usuarios, pensemos que jamás llegaremos a ser como ellos. Para empezar, hay que tratar de no comparar nuestros inicios con lo que hacen los demás. En todo caso, hagamos que todo aquel cuerpo escultural que se nos cruce por el camino sea una motivación y no una causa de envida o desánimo.

– “No tengo tiempo para estirar”: Muchos se han convencido de que estirar es una total y absoluta pérdida de tiempo, pero la verdad es que el estiramiento es tan relevante como el ejercicio cardiovascular o el de fuerza. Y es que no hay cuerpo sano sin una buena flexibilidad. Asimismo, estirar permite intensificar el resto de la actividad física. En definitiva, es imprescindible para permanecer saludable y seguir avanzando.

gordo gym

– “¡Soy tan gordo!”: Lamentablemente, esta es una de las frases más repetidas en los gimnasios. Ahora bien, no hay nada como esta frase para opacar el bienestar que genera realizar algo por nosotros mismos como lo es ir al gimnasio, entonces, no seamos tan duros con nosotros. La base de cualquier cambio es la aceptación. Así que antes de ir al gimnasio, miremos al espejo y valoremos lo que vemos: un ser único que está dando todo de sí para vivir mejor.

Desterremos estas frases de nuestra mente y encaremos las idas al gimnasio desde otro lugar. Para ello, hay que armarnos de paciencia y mucho amor. Solo así, el entusiasmo llegará a través de la actividad física.