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Una de las tareas más difíciles como padres es ponerles límites a nuestros hijos. Aunque estamos de acuerdo en la importancia de esta tarea, solemos alternar entre ser demasiado estrictos o excesivamente permisivos. Esto puede repercutir ya en nuestra edad adulta y forma parte de nuestra personalidad. 

poner limites a niños

Es muy normal que los padres no quieran negar nada a sus hijos para verlos siempre felices con todas las cosas que pueden conseguir a través de ellos. Sin embargo, esto no siempre es correcto. Está bien que los padres se preocupen de que sus hijos sean felices, pero también es importante ayudarlos a que sepan que no siempre pueden tener lo que quieren.

Los niños de hoy en día quieren de todo. Se encuentran en medio de un mundo que les puede dar todo tipo de diversiones, tecnología, juguetes y entretenimientos. Cosas que tienen al alcance de su mano con solo un impedimento de por medio: sus padres.

La vida realmente no nos da siempre lo que queremos, por eso es importante que desde pequeños les enseñemos que es muy posible que cuando crezcan se enfrentarán a que les digan que NO en determinadas ocasiones.

Decir que NO a nuestros hijos puede ser muy duro, pero debemos saber que ante esa debilidad que a veces tenemos los padres, van a aprovecharse para conseguir todo lo que quieran; quedarse más tiempo levantados, ver una película cuando no deben, quedarse más tiempo jugando con amigos, comer lo que quieran, conseguir nuevos juguetes o videojuegos, etc. Con esto, lo único que vamos a conseguir son niños consentidos, acostumbrados a conseguir todo lo que desean y poco tolerantes a la frustración.

nina enojada

Como formadores, los padres tenemos la obligación de inculcar valores a nuestros hijos, entre ellos, la adaptación, la obediencia y la paciencia. Tenemos que saber cómo y cuándo decir NO de forma asertiva y consistente, de tal forma que el niño perciba tarde o temprano que cuando el padre o la madre dicen que NO, es totalmente inapelable.

Como padres debemos aprender a asentar los límites, hacérselos conocer a nuestros hijos y no dejar que se sobrepasen, y en caso de ser sobrepasados, aplicar las consecuencias.

Algo fundamental para que los niños acepten un NO por respuesta es la total complicidad entre padre y madre, de tal forma que no pueda encontrar una fisura entre los dos y finalmente conseguir su objetivo.

Una de las cosas que más miedo les da a los padres cuando les niegan algo a sus hijos es la forma en la que ellos reaccionan; con berrinches, gritando de forma agresiva, pataleando, insultando, etc. Ante esta situación deben mantener la calma e ignorar al niño salvo que corra peligro su integridad física o la de otras personas. Hay que mantenerse igualmente firmes en su negativa ante cualquier acto de sabotaje de los hijos para conseguir lo que quieren.

mama y nino limites

Cuando el niño vuelva a la calma, entonces se le volverá a prestar atención, pero cada vez que vuelva a tener esos comportamientos agresivos por la negativa se le debe dejar de hacer caso. El niño comprenderá tarde o temprano que sus padres solo le prestan atención en estados de calma, respeto, y que cuando dicen un NO, es NO.