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Reír se ha considerado siempre como un acto positivo, mientras que llorar ha sido catalogado como negativo y traumático. Se han resaltado mucho los innegables beneficios físicos y emocionales de la risa, pero poco se ha dicho sobre las bondades del llanto.

lagrima

Llorar también tiene sus ventajas; por ejemplo, permite eliminar adrenalina y noradrenalina, neurotransmisores que se segregan en exceso en las situaciones de estrés.

Hace más de un siglo, el investigador británico Charles Darwin, quien se dedicó a estudiar la relación biológica de las lágrimas con “lo emocional” y profundizó las investigaciones en torno a una conexión entre el estado anímico de las personas y los gestos producidos por el llanto, aseguró que llorar tiene un efecto saludable en el ser humano.

Actualmente, hay investigaciones que aseguran que los gestos de la risa y el llanto son muy similares y una buena “llorada” alivia tensiones, elimina la tristeza y permite que una persona se conozca mejor a sí misma y se relacione de una forma más honesta con los demás.

Además, esta acción no sólo viabiliza el desahogo y la distensión de las emociones, sino que permite a una persona ver con claridad, pues las penas obstruyen el intelecto.

Estas consideraciones explican la razón por la cual es menor el número de mujeres que sufre de úlceras y ataques cardíacos. Los hombres, como desde pequeños se les advierte que “no deben llorar”, se “tragan” sus emociones para no poner en entredicho su masculinidad; por eso aumentan su carga de estrés, lo que afecta de manera sensible su salud.

Los investigadores han ido un poco más lejos en el estudio del llanto y descubrieron que llorar podría tener beneficios sobre la evolución de nuestra especie. Una teoría afirma que llorar es una especie de señal que puede ser percibida por quienes están cerca y dar paso a que nos ayuden.

Lo cierto es que llorar resulta más beneficioso para la salud que aguantar y reprimir el llanto, pues elimina toxinas y genera una sensación de bienestar similar a tomar un baño tibio. De ahí la importancia de dejar que los sentimientos salgan en forma de lágrima para sentir desahogo.

Llorar definitivamente no es una debilidad del ser humano, es una válvula de escape, como si se tratara de una olla de presión, no permitirse llorar sólo provocará ganar más presión, sentirse impotente e incontrolable y en el momento menos esperado, explotar.

Aunque las lágrimas han sido consideradas como signos de debilidad e inseguridad, en la actualidad se valora cada vez más el sentido que las emociones dan a nuestra vida y el papel esencial que desempeña el llanto emocional, tanto a nivel expresivo como a la hora de facilitar la liberación de distintas emociones, como el miedo, el dolor o la alegría.

El llanto es tan beneficioso para la salud como la risa, porque nos permite distraernos de las causas de nuestras angustias y fijar la atención en nuestros sentimientos; sintetiza y alivia el pesar humano; por eso, cuando se sienten deseos de llorar pero nos sentimos incómodos porque nos vean, hay que buscar un lugar y momento adecuado y hacerlo.

Reír es saludable, llorar también lo es y si queremos vivir por mucho tiempo, empecemos haciendo lo correcto, no dejemos para mañana las lágrimas que podemos derramar hoy.