Seleccionar página

El día de ayer se aprobó la primera Constitución de la web que establece principios, garantías, derechos y deberes tanto para usuarios como para proveedores. 

MarcoCivil Internet

La aprobación de esta Constitución por la Cámara Alta se realizó 24 horas antes de #NETmundial, que es la cumbre internacional sobre la gobernanza de la red que se llevará a cabo el jueves en Sao Paulo. El objetivo de Dilma Rousseff es quitarle a Estados Unidos la supremacía virtual.

Para que esta Constitución entre en vigor, sólo se espera que Rousseff dé su discurso para inaugurar la cumbre y la oficialice. No se trata de un cuerpo de leyes paralelo sino de una serie de normas específicas, denominadas Marco Civil de Internet, que pretenden garantizar el derecho a un acceso igualitario a la red y, sobre todo, proteger la privacidad de los usuarios.

En este Marco Civil se establece que las compañías no podrán limitar el acceso a los usuarios a determinados contenidos o cobrar precios distintos por cada servicio (neutralidad de Red), la inviolabilidad de las comunicaciones y que los proveedores de Internet deberán almacenar los registros de conexión por seis meses y ponerlos a disposición de las autoridades previa orden judicial.

El proyecto se aprobó sin modificaciones, luego que hace un mes había sido aprobado en la Cámara de Diputados. Sin embargo, no convenció a todos en Brasil.

Entre los temas que han causado más polémica se encuentra la neutralidad de la Red, el almacenamiento de datos y el posible castigo a los usuarios y no a los proveedores por los contenidos vinculados.

Desde el escándalo tras las revelaciones de Edward Snowden y el espionaje de la NSA estadounidense, Alemania, Brasil, la Unión Europea y la Asamblea General de la ONU, quieren establecer reglas que impidan el control que Estados Unidos ejerce en la red.

El pasado 15 de marzo, el presidente de Estados Unidos, Barack Obama, en conjunto con el Departamento de Comercio, anunciaron su disposición a renunciar a los derechos que ejercen sobre la atribución de los dominios en Internet a través del ICANN (la Corporación de Internet para la asignación de nombres y números), para dejar paso en unos 18 meses a un sistema de gestión global.

Muchos senadores nortamericanos no estuvieron a favor, incluso la oposición alegó que la Cámara Alta estaba siendo atropellada para aprobar una ley que sólo serviría como trofeo para Dilma Roussef en el evento #NETmundial.

La discusión de estos días debatirá si la ONU toma la tutela del organismo, como algunos países emergentes han sugerido, o sigue siendo independiente.