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La calle y la comunidad de vecinos son espacios de comunicación y relación entre personas. Uno de los factores que facilitan la convivencia es el interés por los problemas y necesidades de los otros vecinos, y el hecho de mantener siempre una actitud respetuosa con la intimidad de las personas.

vecinos divididos

Todas las personas que residimos en un condominio, fraccionamiento, unidad habitacional o trabajamos en un edificio somos miembros de una comunidad de vecinos y tenemos la obligación de respetar ciertas pautas de comportamiento basadas en la buena educación y enmarcadas en las leyes locales,

Debemos tener un cuidado especial en las actividades cotidianas que puedan ocasionar molestias a los vecinos, como por ejemplo evitar tender la ropa sin escurrir o sacudir alfombras durante el día dejando la basura y el polvo, evitar que los animales domésticos molesten y ensucien los espacios comunes de nuestro vecindario, vigilar el nivel de ruido y evitar los que puedan perturbar el descanso de los vecinos; y sobre todo, debemos tener cuidado con el ruido cuando organicemos un encuentro familiar o una fiesta.

Cuando vivimos en departamento, compartimos con el resto de vecinos y vecinas unos espacios comunes en los que no podemos dejar objetos, ni dedicarlos a un uso particular, a excepción de aquellas que fueron hechas para un uso específico. Asimismo, debemos consultar a la Administración o Asamblea de Condóminos o Residentes, cualquier acción que implique algún cambio en los espacios comunes, como la instalación de antenas parabólicas, ya que se necesita su aprobación.

También, es recomendable que participemos en las asociaciones de vecinos de nuestra colonia, que nos dirijamos a sus representantes para que nos informen de los intereses del vecindario y de las actividades que organizan y, en caso necesario, para que nos den apoyo en nuestras demandas ante las instituciones, delegaciones, compañías de suministro, etc.