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Una de las principales causas de muerte en el mundo industrializado son las enfermedades cardiovasculares. En México, representan la segunda causa de mortalidad, después de la Diabetes tipo 2, que de hecho es un factor de riesgo para las mismas.

presion arterial

Cuando se habla de muerte por padecimientos cardiovasculares generalmente se piensa en el infarto; sin embargo, los aneurismas son casi tan comunes y no menos letales.

La aorta, que es la arteria más gruesa e importante del organismo, sale del corazón para ramificarse y llevar la sangre a todo el cuerpo. Una de las condiciones comunes que sufren las personas con altos niveles de colesterol son los aneurismas de la aorta.

Un aneurisma de la aorta es el adelgazamiento de la pared de esta arteria, con la formación de un abultamiento o globo lleno de sangre que corre el riesgo de romperse, acabando con la vida del individuo. Los principales factores de riesgo para la formación de un aneurisma son altos niveles de colesterol, tabaquismo, presión alta, antecedentes familiares de enfermedades cardiovasculares y ser hombre mayor de 50 años de edad.

La buena noticia es que desde la juventud es posible prevenir este y otros padecimientos cardiovasculares, siguiendo cuatro sencillos consejos:

– Someterse a estudios de detección oportuna: Dos tercios de los pacientes con ruptura de un aneurisma de la aorta no sabían que tenían un problema hasta que ingresaron a la sala de urgencias del hospital. Un simple ultrasonido, que es un estudio no invasivo que se realiza en 10 minutos, puede determinar la presencia y localización de un aneurisma. Si se detecta un aneurisma, se puede monitorear su evolución y en caso necesario, someterse a una cirugía para corregirlo antes de su fatal ruptura.

– Decir adiós al cigarro: Fumar cigarro o puro daña el revestimiento de las arterias debilitando el sistema vascular y propiciando el desarrollo de un aneurisma aórtico. El tabaquismo también aumenta la presión arterial y favorece la formación de coágulos en la sangre. Está demostrado que a los dos años de dejar de fumar, se reduce el riesgo cardiovascular en un tercio.

– Modificar la alimentación: Los alimentos que contienen grandes cantidades de colesterol y grasas saturadas ocasionan desastres en el sistema vascular al tapar las arterias y restringir el flujo de sangre. Es importante que el colesterol total se encuentre por debajo de 200 mg/dl con una mayor cantidad de HDL o colesterol “bueno”. Para lograrlo, hay que limitar la ingesta de carne roja y lácteos, llenar la mitad de nuestro plato con frutas y verduras y la otra mitad con granos enteros y proteínas magras como pechuga de pollo o pescado.

– Hacer ejercicio: Por cada kilo de grasa, el corazón debe bombear el equivalente a un esfuerzo de casi dos kilómetros de vasos sanguíneos. Junto con la dieta, un mínimo de 30 minutos de ejercicio aeróbico al día, ayuda a mantener un peso saludable. No se necesita ir al gimnasio; con salir a trotar a la calle o caminar a paso acelerado es suficiente, además de fácil, barato y muy entretenido.