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El dicho “Meterse en camisa de once varas” es una expresión coloquial que usamos cuando queremos indicar que alguien se complica la vida con situaciones que no necesita.

camisa once varas

Su origen lo encontramos en las ceremonias de adopción de los niños, cuando el nuevo padre debía meter al niño en una camisa muy grande y sacar su cabeza por el cuello, lo cual se dice simbolizaba el parto y se lleva a cabo en algunas ceremonias europeas. Una vez que el niño había surgido de la tela, el padre le daba un beso en la frente como prueba de su nueva paternidad.

Esta camisa era realizada “ex profeso” con unas medidas extraordinarias. En esa época, una vara era una medida usada en la confección de prendas que se empleaba para cortar telas. La vara castellana equivalía a 83.5 centímetros, así que una camisa de once varas medía más de nueve metros.

Con el tiempo, el término “once varas” era utilizado como método de exageración. Decir que una camisa tenía 11 varas era sencillamente definirla como enorme. Poco a poco se convirtió en sinónimo de situaciones complicadas a las cuales, al igual que la adopción, las personas entran por decisión propia.